El inicio de un nuevo año suele traer una sensación de nuevos comienzos. Para las personas que empiezan una nueva vida con una prótesis, esa sensación a menudo se mezcla con incertidumbre, esperanza, frustración y determinación— a veces, todo en el mismo día.
Si tú o alguien a quien quieres está entrando en las primeras etapas del uso de una prótesis, ayuda saber esto: los primeros 90 días no se tratan de perfección. Se tratan de aprender, ajustarse y construir confianza paso a paso.
En South Beach Prosthetics, acompañamos de cerca a pacientes y familias durante este periodo inicial tan importante. Esto es lo que los primeros 90 días suelen verse realmente—en lo físico, lo emocional y lo práctico.
Días 1–30: Aprender Tu Nueva Normalidad
- Usar la prótesis por periodos cortos, a menudo solo unas horas a la vez
- Sensibilidad o irritación leve en la piel mientras el miembro residual se adapta
- Hinchazón que cambia a lo largo del día
- Visitas de seguimiento frecuentes y pequeños ajustes
- Cansancio físico y emocional
Esta fase puede sentirse desalentadora, especialmente si las expectativas eran altas. Es importante recordar que el malestar no significa fracaso; significa que tu cuerpo está aprendiendo.
El uso temprano de una prótesis casi siempre requiere ajustes. Tu miembro residual todavía está cambiando, y perfeccionar el ajuste es una parte normal del proceso.
Recordatorio útil: La constancia importa más que la resistencia. Tiempos de uso cortos y cómodos, realizados con regularidad, son más efectivos que aguantar el dolor.
Días 31–60: Desarrollar Fuerza y Confianza
Al entrar en la segunda fase, empiezas a sentirte más cómodo y menos inseguro, pero los problemas no desaparecen.
Lo que a menudo mejora:
- Mayor tolerancia a tiempos de uso más largos
- Mejor comprensión de los ajustes de ajuste y del manejo de calcetines protésicos
- Participación más activa en terapia física
- Avances pequeños pero significativos, como mejor equilibrio o caminatas más largas
El progreso en esta etapa rara vez es lineal. Un día puede sentirse como un gran avance; al siguiente, como algo frustrante. Este vaivén es normal.
Este periodo también es cuando el entrenamiento de la marcha se vuelve especialmente importante. Aprender patrones de movimiento adecuados desde el inicio ayuda a proteger la espalda, las caderas y las articulaciones—y sienta las bases para la comodidad y la movilidad a largo plazo.
Emocionalmente, esta etapa puede traer sentimientos mixtos. A medida que la prótesis se integra en la vida diaria, pueden surgir con más claridad pensamientos sobre la independencia, la imagen corporal y la identidad.
Recordatorio útil: Sentirse inseguro o frustrado no significa que te estés quedando atrás. Significa que te estás adaptando.
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Días 61–90: Integrarte en la Vida Diaria
Para la fase final de los primeros 90 días, muchas personas comienzan a pasar de aprender a vivir.
Cambios comunes incluyen:
- Horarios de uso más predecibles
- Mayor independencia en las actividades diarias
- Mejor conciencia del cuidado de la piel y la salud del miembro residual
- Más confianza para moverse en casa y en espacios comunitarios
Dicho esto, esta etapa no es una meta final. Puede que aún se necesiten ajustes y los niveles de energía pueden variar. Algunas personas se sienten con ganas de hacer más, mientras otras reconocen la necesidad de avanzar con calma.
Para cuidadores y familiares, el apoyo suele cambiar en esta fase: de ayuda práctica y constante a ánimo, tranquilidad y una independencia respetuosa.
En South Beach Prosthetics, enfatizamos que el éxito a largo plazo proviene de la paciencia, la comunicación y el cuidado continuo, no de apresurar el proceso.
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What Many People Don’t Expect
Algo de lo que no se habla mucho en los primeros 90 días es lo emocionalmente complejo que puede ser el proceso, incluso cuando el progreso físico va bien.
Muchas personas piensan que, una vez que tengan una prótesis, automáticamente se sentirán más seguras y motivadas. En realidad, la adaptación emocional suele tardar más. A medida que las personas retoman sus rutinas diarias, pueden empezar a pensar más profundamente en lo que cambió y en lo que se siente extraño. Estos pensamientos pueden surgir en cualquier momento, incluso cuando todo está tranquilo o después de un buen día.
Es común experimentar:
- Orgullo por nuevos logros junto con duelo por lo que se perdió
- Entusiasmo por la independencia mezclado con miedo a caerse o a no lograrlo
- Alivio por avanzar, combinado con frustración por las limitaciones
Estos altibajos emocionales no significan que algo esté mal. Son una reacción común ante cambios importantes en la vida. La sanación puede darse de una manera más saludable cuando reconoces tus sentimientos en lugar de reprimirlos.
Para muchas personas, el ajuste emocional dura mucho más que los primeros 90 días. Entender esto desde temprano puede ayudarte a dejar de juzgarte y a establecer metas realistas.
Cómo Pueden Ayudar las Familias y los Cuidadores
Las familias y los cuidadores cumplen un papel esencial durante los primeros 90 días—no por tener todas las respuestas, sino por crear un entorno de seguridad, paciencia y ánimo.
El apoyo suele ser más efectivo cuando se ve así:
- Fomentar el progreso sin apresurarlo, permitiendo que la persona avance a su ritmo
- Escuchar sin ofrecer soluciones de inmediato, especialmente cuando las emociones están intensas
- Normalizar la frustración y el cansancio, en lugar de minimizarlos
- Celebrar pequeñas victorias, como aumentar el tiempo de uso o mejorar el equilibrio
También es importante que los cuidadores reconozcan sus propios límites. Apoyar a alguien durante la recuperación puede ser física y emocionalmente exigente. Tomar descansos, pedir ayuda y priorizar el autocuidado no son señales de debilidad; son necesarios para brindar un apoyo sostenible.
A medida que avanza la recuperación, las familias a menudo necesitan pasar de la asistencia directa al ánimo y la confianza. Dar espacio para la independencia, aunque se sienta incómodo, ayuda a reconstruir la seguridad y la autonomía.
La recuperación funciona mejor cuando se aborda como un camino compartido—basado en comunicación, respeto y compasión.
Empieza el Año Nuevo con el Apoyo Adecuado
Los primeros 90 días con una prótesis consisten en construir una base—no en alcanzar la perfección. Con tiempo, guía y paciencia, las rutinas comienzan a estabilizarse, la confianza crece y la vida cotidiana se vuelve más manejable.
Si estás comenzando el año con una prótesis—o apoyando a alguien que lo está—, contar con la información adecuada puede hacer que este periodo se sienta menos abrumador y más fortalecedor.
Por eso South Beach Prosthetics creó un recurso educativo gratuito diseñado tanto para pacientes como para cuidadores:
Descarga gratis “Cuidado del Nuevo Amputado: Guía de Cuidado Diario y Transferencias Seguras”
Esta guía paso a paso ayuda a las familias a comprender:
- El cuidado diario del miembro residual y la salud de la piel
- Manejo de la hinchazón y rutinas de higiene
- Transferencias seguras en casa y fuera de ella
- Qué esperar en las primeras etapas del uso de una prótesis
- Cómo los cuidadores pueden brindar apoyo de forma segura y con confianza
Un nuevo año no exige apresurarse. A veces, simplemente pide paciencia, comprensión y un paso firme a la vez.
En South Beach Prosthetics, es un honor apoyar a las personas y a sus familias en cada etapa de la recuperación, desde la primera adaptación hasta la movilidad e independencia a largo plazo.



